
Al igual que cuando se conduce no te cansas de girar entorno a un vértice y disfrutas en cada viraje observando las sensaciones que produce ese centro de inercia en el piloto; la Luna no se cansa de girar mirandonos. Unos días más 'encendida' que otros, pero lo que está claro es que no para.
La foto la saqué en las circustancias menos apropiadas para ello, ¿o si? Después de estudiar hasta las 2 de la madrugada, teniendo examen a las 9, de la madrugada, decidí que mi cabeza debería tomarse un descanso y me fui a dar una vuelta con un termo de café. Al volver a casa, ahí estaba, era lo único que se veía desde mi ventana...como era de esperar la lente de mi 70-200mm le guiñó un ojo y quedó inmortalizada.
preciosa la luna:D:D
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