Ya tenemos semifinales y en ella no veremos a Sharapova contra Henin, en el duelo más esperado, que se quedará para una presumible final. Ayer tanto la rusa como Ana Ivanovic buscaban el triunfo para eludir a la número uno en semifinales. En teoría era un duelo igualado, pero no hubo tal. Está Sharapova creciendo cada partido. Viene fresca después de haber estado mucho tiempo parada por la lesión y lo único que necesitaba era confianza. La ha cogido en los primeros compases del torneo y ahora se ha vuelto francamente peligrosa, como en sus mejores momentos, y eso es mucha Sharapova.
Ivanovic lo sintió en sus carnes a poco de comenzar. Palo limpio de Sharapova sobre todo los segundos saques de la serbia, que tenía que afinar para jugar con primeros. Pero no hubo tal. Ana parece fácilmente impresionable cuando las cosas se le tuercen contra las primeras. Ya le pasó en Roland Garros y suele sucederle cuando pintan bastos contra las de arriba. En cuanto vio que Sharapova limpiaba líneas comenzó a dar un paso atrás. No todo fue culpa suya, es que María crecía y crecía en cada golpe, más duro, moviendo la bola muy bien de lado a lado y sin fisuras en su servicio. Cuando está bien es difícil de parar. Por un momento era un trueno en la pista, un huracán que se llevaba por delante a su rival y presagiaba tormenta para la mismísima Henin.
La balcánica, amedrentada
Con Sharapova desatada e Ivanovic amedrentada por los palos que le pegaba la otra, que parecía que estaba limpiando colchones, el partido apenas tuvo historia. Prueba de ello es que Ana no tuvo ni una sola bola de «break» mientras que María amenazaba en todos los servicio de la serbia, en cuanto fallaba el primer saque. Así que Sharapova logró tres «breaks» en la primera manga y otros dos en la segunda para certificar un contundente resultado que anuncia que María ha vuelto, con el arma dispuesta y cargada de munición de alto calibre.
En el primer partido, intrascendente para el resultado del grupo amarillo, Bartoli ganó a Jankovic por 6-1, 1-0 y abandono. La serbia ha estado todo el torneo medio griposa y ayer finalmente hizo crack.
Fotos: NaXo Gómez => Canon EOS 350d + 17-55mm
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